LA COMPAÑÍA DE TEATRO DEUCALIÓN REPRESENTA “EL BURLADOR DE SEVILLA”

La compañía malagueña de teatro Deucalión representará el próximo lunes 19 de diciembre en Puente Genil la obra “El Burlador de Sevilla”, producción dirigida a alumnos de 3º y 4º de Secundaria y Bachillerato, que cuenta con la

colaboración de la concejalía de Cultura del Ayuntamiento.

La obra, que tiene como principal objetivo “rescatar el valor de los textos dramáticos como lenguaje literario y mostrar de una forma práctica el proceso de puesta en escena de un texto”, se pondrá en escena en el Teatro Circo a las diez de la mañana.

Argumento

A partir de su estreno –en Nápoles- El Burlador de Sevilla, ha sido la obra en la que se han inspirados multitud de autores a lo largo de distintas épocas. Convirtiéndose el personaje central de la comedia, Don Juan Tenorio, en Mito Universal.

Desde hace algún tiempo existe la polémica sobre la autoría de tan ilustre obra. Atribuida a Tirso de Molina aparece el nombre de Claramonte como posible creador de la comedia.

Teatro Deucalión, partiendo de este supuesto, como idea de trabajo, construye desde la ficción, el estreno de la pieza teatral a mediados del siglo XVII, desarrollando la acción en un corral de comedias es ahí, donde la compañía de actores, regentada por Claramonte, después de dos meses de ensayos –el mismo tiempo que llevan sin cobrar-, huyen por la noche, abandonando el lugar.

A la mañana, Claramonte, que ignora el suceso de la huida de los actores, llega al corral, con los dineros que el santo oficio le ha adelantado, con la obligación de estrenar la comedia esa misma tarde. Allí se encuentra con su criado Escaramilla –fanfarrón, cobarde, avaro…- y Bernarda, la costurera –algo menguadita de seseras-. Claramonte, al conocer la partida de los actores, cae presa del pánico, al pensar que será quemado en la hoguera por el santo oficio, al no poder estrenar la pieza.

Escaramilla y Bernarda, sugieren la posibilidad de llevar a cabo, una empresa imposible, estrenar la comedia entre los tres, movidos por el deseo, quizás, de salvar de las llamas a Claramonte –Bernarda-, o bien, de así repartir luego los dineros, destinados en un principio a pagar a toda la compañía, entre pocos –Escaramilla-. Una empresa, como se verá, no imposible de realizar.

Es éste, un Burlador de Sevilla, de enredos e incidentes, que va desde lo humano a lo grotesco, a veces todo él, repleto de situaciones cómicas, hilarantes, desenfrenadas… donde el espectador, forma parte de propia comedia.

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